Liposucción sin cirugías

La criolipólisis un tratamiento no invasivo que consigue eliminar grasa con un método no quirúrgico y que resulta muy útil para combatir el exceso de adiposidad en aquellas zonas que son difíciles de abordar a través de ejercicios y dietas tradicionales. Es una innovación revolucionaria, con la cual se pueden lograr resultados importantes de manera gradual. No es recomendable para pacientes con un sobrepeso de más de 12 kilos, ya que sirve para corregir adiposidades localizadas.

Generalmente, la criolipólisis se emplea para modelar el abdomen alto, el abdomen bajo, los flancos, la zona ginoidea y los glúteos. Como las células grasas con más vulnerables al frío, se congela el tejido hasta lograr la destrucción de las mismas. En una sesión de criolipólisis, se utiliza un cabezal especial para succionar y enfriar las células grasas en determinadas partes del cuerpo. Estas se eliminan de una manera natural. El frío intenso y sostenido provoca una paniculitis – una inflamación del panículo adiposo – que lesiona al tejido graso sin perjudicar la epidermis, la dermis y los anexos cutáneos, que pronto se recuperan de la inflamación. Unos días después, el tejido graso se auto-elimina, las células adiposas sufren apoptosis – o muerte celular programada – y luego desaparecen por completo. Los resultados de este procedimiento se pueden apreciar luego de una semana, aunque las mejoras seguirían apareciendo hasta seis meses después del tratamiento.

Todavía no se han completado estudios a largo plazo, pero se estima que los resultados de la criolipólisis son sostenidos en el tiempo.

LipocellCRIO, potencia y efectividad

El equipo de Starbene emplea una serie de placas que permiten alcanzar temperaturas menores a -10°C, lo suficiente como para congelar los adipositos y forzar una apoptosis celular.

Cada sesión se divide en dos partes, una preliminar de alrededor de 5 minutos, en la que se aplica calor para relajar y aumentar la circulación sanguínea en el área del cuerpo señalada, y una última parte, de aproximadamente 40 minutos, en la cual se enfría la misma zona. Durante este procedimiento, se coloca un parche anticongelante entre la campana del mango y la zona tratada, para proteger la piel y evitar su cristalización.

Los cambios pueden verse a los dos meses. Según algunos testimonios, el espesor de la grasa disminuye hasta 7 milímetros, o sea, el 20% de la grasa tratada. La reducción de la grasa continúa por lo menos 6 meses tras la sesión. Las células eliminadas gradualmente liberan los lípidos y eventualmente son absorbidas por el metabolismo corporal.

Por todos estos motivos, el tratamiento de criolipólisis con LipocellCRIO es ideal para aquellos pacientes que quieran remover depósitos localizados de grasa sin someterse a una cirugía.