¿El calor disminuye, atenúa o inactiva los efectos de la Toxina Botulínica?

La toxina botulínica es una neurotoxina producida por el bacilo anaerobio Clostridium botulinum, uno de los tóxicos biológicos más potentes y la responsable de los síntomas neurológicos del botulismo. Se han identificado siete serotipos diferentes (A,B,C,D,E,F y G), de los cuáles hasta el momento sólo el tipo A y B están autorizados en clínica y se han comercializado como especialidades de uso hospitalario. Todos producen parálisis muscular al inhibir la liberación de acetilcolina en las terminales nerviosas, pero cada uno actúa sobre lugares específicos de proteínas relacionadas con el proceso de neurotransmisión. (1)

El hecho de que en las áreas tratadas con toxina botulínica se observara una reducción de las arrugas faciales promovió el uso con finalidades cosméticas, como una alternativa a la cirugía estética, y fue objeto de una gran publicidad. En el año 2002 la toxina botulínica tipo A se aprobó en Estados Unidos para el tratamiento de las arrugas del entrecejo en adultos de menos de 65 años. (1)

Grande es la duda a la hora de aplicar un agente físico térmico basado en calor en una zona previamente tratada con Toxina Botulínica. En general no se recomienda, dado que existe la creencia de que puede alterar la duración del efecto o que puede inactivar el producto.

Lo cierto es que no hay evidencia científica que apoye dicha afirmación. Teniendo en cuenta algunos estudios que analizan la tasa de inactivación de las diversas formas de la toxina y otros que evalúan el efecto antes y después de la aplicación de Láser, IPL y RF, se puede inferir que:

Según Jawetz, E. y Col. (1973) las esporas del Clostridium Botulinum son particularmente resistentes al calor, soportando una temperatura de 100°C cuando menos durante 3 a 5 horas, ésta resistencia al calor disminuye en pH ácido o en presencia de concentraciones elevadas de sales. Por otro lado, las toxinas producidas, son destruidas por calentamiento durante 10 minutos a 100°C. (2)

Woodburn, M. y Col. (1979) determinaron que a 74°C el tiempo para la inactivación de Toxina Botulínica tipo A en un entorno ácido para lograr cantidades indetectables fue de una hora o más. A 85°C la inactivación era más veloz, y mostraba una tasa de inactivación exponencial a valores indetectables a los 5 minutos. (3)

Losikoff, M. E. y Col. (1978) trazaron curvas de inactivación para la Toxina Botulínica tipo A en dos concentraciones, valores de pH distintos, a diferentes temperaturas y tiempos de exposición según las cuales se logra una inactivación de la toxina, recién por arriba de los 70°C. (4)

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 Lic. Marcelo Urquiza