4 cuestiones a considerar antes de comprar un equipo de estética

Cualquier dueña o dueño de un centro estético lo sabe – mantener el local bien equipado y con una oferta interesante es un desafío. Por un lado, las propias necesidades de los clientes hacen que sea necesario contar con la mayor gama de tratamientos posibles. Por otro, la constante evolución de los equipos de medicina estética resulta una tentación a contar con la última novedad.

Así es como, mes a mes, los responsables de estos centros se preguntan si el equipamiento estético con el que cuentan es suficiente o si es necesario sumar algún aparato más. Desde satisfacer una demanda y recambiar equipos obsoletos hasta contar con la última tecnología, las razones por las que podés estar considerando comprar un equipo pueden ser muchas.

Independientemente de cuáles sean esos motivos, lo importante es hacer un análisis preliminar para no equivocarse a la hora de hacer esa inversión que puede ser muy costosa. Es por eso que hicimos esta pequeña guía para ofrecerte unas sugerencias a tener en cuenta que pueden ayudarte a tomar una mejor decisión. ¡Seguí leyendo para saber cuáles son!

1 – Informate lo que más puedas

Es muy importante que conozcas lo que más puedas del mundo de la estética, especialmente de las últimas novedades. Ello te dará las herramientas necesarias para ver más allá de lo que te cuenta un representante comercial y evitar engaños o promesas desmedidas. Con la suficiente información, vas a tener un punto de comparación para relativizar todo lo que muchas veces se promete solamente con el afán de vender.

Por suerte, hoy es muy fácil mantenerse al tanto de todas las novedades de la medicina estética. Gracias a las redes sociales y las suscripciones a newsletters, es posible seguir el día a día de los principales fabricantes de equipos de estética, desde los nacionales a los internacionales. Además, Internet está repleto de portales especializados con noticias respecto a nuevas tecnologías y tratamientos por venir.

Claro que no todo pasa por el mundo digital. También es posible conseguir revistas del ramo con diferentes grados de especialización. Asimismo, es muy importante que asistas a congresos y eventos de estética de cierto renombre para poder apreciar las últimas novedades en primera persona (así como para comparar los equipos de los diferentes fabricantes).

2 – Aprendé a reconocer los equipos novedosos de los mejorados

¿Cuál es la diferencia? El equipo novedoso es aquel que introduce algo notablemente diferente al resto de los equipos existentes en el mercado. Puede ser algo radicalmente diferente (como un nuevo sistema de aplicación con un efecto biológico diferente) o algo nuevo dentro un equipo establecido pero que nadie más ofrece (un nuevo modo de funcionamiento).

Un equipo mejorado es aquel que es una nueva versión de un equipo ya disponible en el mercado. A veces, las mejoras son simplemente cosméticas (una carcasa más pequeña o más estilizada) o de refuncionalización (una interfaz de usuario mejorada).

La diferencia a veces puede ser un poco difusa pero tenerla en cuenta ayuda a no caer en la tentación de comprar equipos porque sí. Un tratamiento único que nadie más ofrece puede reportarte un aumento en la cantidad de pacientes (y, por tanto, en tus ganancias). Claro que si el tratamiento es muy nuevo y no tiene el suficiente respaldo de sus resultados, tal vez te sea difícil encontrar clientes que lo necesiten.

Lo mismo sucede con los equipos mejorados. En este caso, tenés que preguntarte si la diferencia entre el nuevo modelo y el viejo realmente te marca una diferencia. Un accesorio con una mayor vida útil o el agregado de un nuevo cabezal pueden ser mejoras interesantes que te sirvan en el día a día y te ahorren costos. Una nueva interfaz y una carcasa distinta puede que no sean tan importantes en tu práctica. Considerá todas las variables antes de comprar el equipo.

3 – Compará equipos similares de diferentes fabricantes

Más allá de que tengas tus preferencias de marca de acuerdo a experiencias pasadas, precios o simple costumbre, la realidad es que la mejor manera de asegurar una buena inversión es comparar las diferentes opciones en el mercado. Muchas veces, la comparación abre posibilidades impensadas y pone de relevo que hay más opciones de las que considerabas en un principio.

Es por eso que es importante relevar el mercado en busca de la mayor cantidad de equipos para ponerlos frente a frente en una comparación exhaustiva. Hay muchos aspectos que tenés que tener en cuenta en esta comparación. Es cierto que lo primero en lo que se fija mucha gente es el precio pero eso es solo una de las muchas variables a considerar. Es más, el hecho de pagar mucho por un equipo no necesariamente implica que se está adquiriendo el mejor.

Para llegar al mejor es necesario considerar variables como: prestaciones, vida útil, consumibles, cosméticos asociados, consumo energético, resultados, eficacia y numero de sesiones necesarias para garantizar resultados. El entrecruzamiento de estos datos te puede abrir los ojos.

Por supuesto, hay una comparación aparte que se tiene que sumar a la de los equipos propiamente dichos. Es la comparación de fabricantes de aparatos estéticos. Muchas empresas ofrecen diferentes servicios en posventa. Diferenciales como una garantía extendida, una buena reputación de atención al cliente o un paquete con accesorios incluidos son aspectos que pueden inclinar la balanza a favor de uno u otro fabricante.

4 – Analizá la situación de tu centro

Finalmente, es importante que consideres a tu centro dentro de la ecuación. Esto implica que pienses en qué tipo de cliente llega a tu centro de estética, lo cual estará atado a la ubicación y al perfil que hayas decidido darle a tu local.

No es lo mismo un local que está ubicado en el centro de una gran ciudad y con un gran flujo de clientes que un local de una ciudad mediana en alguna provincia del interior. Mientras que en el primer caso es esperable que los clientes sean muy numerosos y sus necesidades más variadas, por lo que vas a tener que cubrir desde los tratamientos más básicos hasta los más novedosos. En el segundo caso, es posible que solo necesites una oferta de tratamientos más afianzados.

Otra cuestión a considerar dentro de lo que atañe a tu centro es las finanzas. El tipo de cliente también tendrá un impacto aquí, ya que más clientes que requieran novedades hará posible recuperar la inversión en nuevo equipos en menos tiempo. Si no tenés problemas en esperar para recuperar tu inversión inicial, entonces podés ignorar este aspecto (aunque, a decir verdad, siempre es mejor tener un horizonte de recuperación de inversión).

Estas 4 cuestiones no son necesariamente las únicas que dictarán si tu inversión en equipos de estética será buena o no. Lo que sí es cierto es que las 4 tienen tanta influencia en el resultado final que sencillamente no es bueno que las ignores. Por tanto, antes de comprar tu próximo aparato estético, seguí este camino: infórmate, conocé tus opciones, compará y pensá en lo que más te conviene.